
Robo de marca registrada
La primera forma de infracción de marcas de servicios en el extranjero es el robo de marca. El robo de marca ocurre cuando alguien utiliza el logotipo o el nombre de una marca ajena sin autorización, engañando a los consumidores haciéndoles creer que sus productos o servicios están relacionados con los del titular de los derechos. El robo de marca perjudica gravemente los derechos e intereses legítimos de los titulares de marcas y altera el orden del mercado.
marcas falsificadas
La falsificación de marcas registradas es otra forma de infracción de marcas de servicios en el extranjero. Al falsificar marcas, los infractores crean productos falsificados y de inferior calidad, disfrazándolos de marcas legítimas, para obtener beneficios ilícitos. Esta conducta perjudica gravemente los derechos de los consumidores y causa pérdidas financieras y de reputación a las marcas legítimas.
Registro de marca no autorizado
El registro no autorizado de una marca también es una forma común de infracción de los derechos de marca de servicio en el extranjero. Los infractores suelen aprovecharse de que el titular de la marca no la ha registrado en el país de destino, o de que la marca registrada no es lo suficientemente amplia, para registrar una marca similar o idéntica. Esto no solo priva al titular de la marca de sus derechos e intereses legítimos en ese país, sino que también confunde y engaña a los consumidores.
Infracción en línea
Con el desarrollo de internet, la infracción en línea se ha convertido en una nueva forma de infracción de marcas registradas de servicios internacionales. La venta de productos infractores a través de plataformas en línea y el uso indebido de marcas registradas han supuesto un duro golpe para las marcas legítimas. Las infracciones en línea suelen ocultarse, lo que dificulta la defensa de los derechos.
Infracción por infiltración
La infracción por infiltración se refiere a la infiltración de marcas legítimas por parte de infractores a través de diversos medios para obtener beneficios ilícitos. Esta práctica suele ir acompañada de actos de espionaje industrial, como el robo de secretos comerciales y la manipulación de etiquetas de productos, lo que supone una grave amenaza para las marcas legítimas.