
El plazo de prescripción prescrito por la ley
Según las leyes y reglamentos pertinentes, el plazo de prescripción para demandas por infracción de marca es de tres años a partir de la fecha de la infracción. Esto significa que la parte cuya marca ha sido infringida tiene tres años para interponer una demanda tras descubrir la infracción.
Método de cálculo del plazo de prescripción
Al calcular el plazo de prescripción de demandas por infracción de marca registrada que involucran servicios de un bufete de abogados, generalmente se parte del momento en que la parte perjudicada descubrió o debería haber descubierto razonablemente la infracción. Si la parte perjudicada no presenta una demanda dentro de tres años, el plazo de prescripción expira y la parte perjudicada pierde el derecho a reclamar contra el infractor.
Circunstancias en las que se prorroga el plazo de prescripción
En determinadas circunstancias, el plazo de prescripción de las demandas por infracción de marca interpuestas por bufetes de abogados puede prorrogarse. Por ejemplo, si la parte afectada no pudo descubrir con prontitud la infracción de marca debido a circunstancias especiales, se puede solicitar una prórroga del plazo de prescripción. Además, si se descubren nuevas pruebas cerca del vencimiento del plazo de prescripción, también se puede solicitar una prórroga del plazo de prescripción.
La importancia de los plazos de prescripción
El plazo de prescripción es crucial para los despachos de abogados que gestionan demandas por infracción de marca. Dentro del plazo prescrito, la parte perjudicada puede proteger eficazmente sus derechos y obtener reparación legal. Si no se interpone una demanda una vez vencido el plazo de prescripción, se perderán los derechos. Por lo tanto, la parte perjudicada debe ser consciente del tiempo restante disponible para proteger sus derechos.
Impacto de los plazos de prescripción
La existencia de plazos de prescripción contribuye positivamente al mantenimiento del orden jurídico y la protección de los derechos e intereses legítimos. Limitan el plazo para interponer demandas, evitando demoras prolongadas. Además, incentivan a las partes a actuar con prontitud, promoviendo la resolución eficiente de las disputas por infracción de marcas.